seguramente suave. He escrito a Julián. Una carta triste. Hace un año que estoy aquí y han ocurrido muchas cosas, todas distintas a las que imaginábamos. Es fácil contarle cosas a Julián. Tiene una forma acogedora de escuchar. Escucha como si te abrazara y pudieras quedarte entre sus brazos todo el tiempo que quieras. No tiene prisa y espera sosegado, porque sabe que no existe el tiempo. Me lo imagino muy bien en su bar. ¿Sabes