--En el trastero -contestó la abuela mientras empezaba a leer la primera carta--. Escucha esto: «Amada Rosalía: el recuerdo de usted es lo único que me sostiene y anima en este valle cruel que es la guerra. Leo y releo sus cartas con tal frecuencia y tal pasión que el coronel me ha prohibido hacerlo delante de la tropa. No sin razón argumenta que sería perjudicial que los soldados me vieran llorar». Mmmm, qué bonito. Tu