los exterior mientras continuaba solicitandole al guarda viejas historias de aquellos parajes. Sobre todo se sintió interesada por los detalles de la famosa batalla del Monte Belasica, en la que los otomanos arrancaron los ojos a 15.000 prisioneros macedonios. La leyenda afirmaba también que de cada cien soldados a uno se le dejaba con un ojo a fin de que éste condujera al resto de los ciegos hasta el derrotado emperador. Incluso contó otra variante de esta pavorosa batalla: los soldados ciegos habían sido