.- (Asustada.) ¡Cuenta, cuenta!, ¿qué idea era la tuya? LORISTO.- Escucha. (Loristo se acerca al oído de Gatina y hace que le cuenta algo. La cara de ella, enfrentada con el público, va cambiando de expresión hasta prorrumpir en un grito de júbilo.) GATINA.- ¡Miau! ¡Salvados! LORISTO.- (Señalando hacia lo alto.) Mira, los rayos del sol ya casi