se al balcón para espiar a la abuela, descubrir rincones desconocidos o acudir a la Zona Deshabitada para dar de comer a Capitán Flint. Había bautizado de esta forma a su loro porque, el día en que iba a empezar a enseñarle las primeras palabras, él le había contemplado con una mirada afectuosa y extrañamente humana y había repetido con perfecta pronunciación: «¡Doblones de a ocho! ¡Doblones de a ocho!».
TER:080.14
ENSEÑARII - Hacer saber o transmitir [un conocimiento o una habilidad] [a alguien] para que los aprenda