ANA.- Mi tío, que es catedrático y medio rojete. TEO.- ¡Joder, yo creía que me ibas a decir que trabajabas de camarera para pagarte los estudios! ANA.- Entre las clases de la facultad y los trabajos del partido no me queda tiempo para nada. TEO.- O sea que revolucionaria descafeinada bajo el ala del tío corruptor de menores. ANA.- (Algo sorprendida.) Oye, ¿qué te pasa? Parece